Medellín y Millonarios no salieron del 0 - 0 en el partido de ida. Se supone que el visitante es el favorecido con el resultado, pero al DIM le encantan los partidos en los que la responsabilidad de atacar la tiene el rival.
Después de disputados los primeros noventa minutos de la gran final del fútbol colombiano, es difícil definir quien es el equipo realmente favorecido con el empate que se dio en el Atanasio Girardot, que como era de esperarse, estuvo completamente vestido de rojo.
Si se sigue la lógica del fútbol, el equipo que empata en condición de visitante es el que tiene ventaja con miras al partido de vuelta, pero en el contexto de este doble enfrentamiento, en el que hay un equipo como Millonarios que tanto en casa como afuera busca tener el control del balón para lastimar y otro como Medellín que gusta de esperar abroquelado atrás a su rival para buscar el triunfo al contragolpe o en pelota quieta, por lo menos tiene que haber un aviso de alerta para el equipo capitalino con miras al partido en El Campín, que seguramente con el público a su favor va a buscar con mucho más ahínco el arco contrario y lógicamente dará más ventajas en defensa a un Medellín que se basta con dos o tres opciones por juego para liquidar a su adversario.
PARA MANTENER
Millonarios debe seguir respetando su propuesta de juego en cuanto al manejo y control de la pelota, es la mejor manera de buscar los resultados. Su actitud para afrontar este tipo de partidos es la correcta, se sabe mejor que el rival y se lo hace sentir en el campo de juego. Salta a la cancha y no se fija en localías para decidir si propone o espera, entiende que en un alto porcentaje se estará más cerca de la victoria si lo hace utilizando las herramientas que en ataque tiene para lastimar al contrario y no esperando a que este se equivoque para apostarle todo a una sola oportunidad de gol.
Medellín llegó a esta final manteniendo una rígida dieta defensiva, más estricta que la de una top model europea. No se sonroja diciéndole a su adversario que lo ataque así se esté jugando en su casa, frente a 40 mil personas que esperaban ver al local por primera vez imponiendo condiciones (teniendo en cuenta que esta era una final). Eso poco y nada le importa a su técnico, que tiene como virtud inculcar muy bien esa filosofía en sus jugadores, pues estos cumplen el libreto a rajatabla. Ahora sabe que en el segundo partido toda la responsabilidad es de Millonarios y que de mantener la muralla que arma en cada encuentro, le bastará una jugada de pelota quieta para sacar el resultado - sin enamorar a nadie - pero suficiente para gritar campeón.
LO QUE HAY QUE MEJORAR
Millonarios sabe y es consiente que el nivel de sus delanteros es muy pobre en comparación con el de sus volantes ofensivos, pues es muy poco lo que concretan si se revisa la cantidad de balones de gol que les generan. El partido de ida dejó la sensación (como ocurrió contra Tigre en la Sudamericana) que se podía haber ganado, Wason Rentería tuvo una oportunidad que increíblemente desperdició y al final Perlaza también estuvo muy cerca de dejar a los embajadores con la victoria, pero de nuevo la ineficacia apareció. Si el cuadro albiazul no quiere pasar un muy mal rato en su feudo, tendrá que revisar alternativas para sumarle a las opciones de gol que genera, concreción.
Se podría pensar en recurrir a la movilidad de sus delanteros - que la tienen, el problema es que no definen - para que generen espacios y distracción, permitiendo de esta manera la llegada por sorpresa de jugadores como Robayo, Otálvaro o el mismo Mayer, que se sabe, tienen buena pegada y también pueden estar más serenos a la hora de definir, porque no tienen esa presión psicológica de convertir, que es lo que al parecer se ha profundizado en Rentería y Cosme, más allá de las limitaciones técnicas de este último.
Medellín tendría que ser consiente que muy pocas veces en la historia del fútbol los equipos que salen a no perder terminan ganando. Existen ejemplos de algunos conjuntos que han obtenido Ligas de Campeones y Copas del Mundo colgados de los tres palos, pero son excepciones. Así que debería añadir a su orden defensivo un plan de ataque aprovechando los espacios libres que seguramente dejará Millonarios para que jugadores como Felipe Pardo, que anda en gran nivel, trate de vulnerar una defensa que dependiendo del resultado, puede quedar mano a mano con los delanteros del poderoso.
Bolillo; está bien que te quites la presión diciendo en rueda de prensa que Millonarios tiene mejor nómina, mejor juego de conjunto y que es el favorito, pero si así llegan tus jugadores al partido en Bogotá, van a perder el título y simplemente sentirán que con lo inferiores que eran, antes hicieron mucho. Creerse menos nunca es el camino.
¿QUÉ QUIÉN VA A SALIR CAMPEÓN?
El fútbol es tan hermoso, pero a la vez es tan injusto, que no siempre gana el mejor. Aquí todos sabemos que hay un equipo mejor que otro, eso no es secreto para nadie, pero el factor paciencia será determinante para quien aspire a salir campeón.
Hay un equipo que no tiene el más mínimo afán de mantener la serie empatada y de llegar a la definición desde los doce pasos si es necesario. Hay otro que entiende el fútbol como algo más que la búsqueda de un resultado, que sabe que el aficionado que paga la boleta merece que su equipo lo emocione, lo haga sentirse orgulloso de ver el espectáculo por el cual invirtió tiempo y dinero. Pero ese conjunto también en algún momento y dependiendo de las circunstancias, tendrá que darse cuenta que no hay mañana y que si la sinfonía no suena, habrá tiempo para recomponerla en el próximo torneo, pero la oportunidad es el domingo y el hincha a estas alturas sólo quiere el título.
Así las cosas, creo que debe ganar el mejor, ustedes saben quien es, pero ojo, esto es fútbol y en las estadísticas no quedará reseñado el que merecía el título sino el que lo consiguió.
Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell
Se podría pensar en recurrir a la movilidad de sus delanteros - que la tienen, el problema es que no definen - para que generen espacios y distracción, permitiendo de esta manera la llegada por sorpresa de jugadores como Robayo, Otálvaro o el mismo Mayer, que se sabe, tienen buena pegada y también pueden estar más serenos a la hora de definir, porque no tienen esa presión psicológica de convertir, que es lo que al parecer se ha profundizado en Rentería y Cosme, más allá de las limitaciones técnicas de este último.
Medellín tendría que ser consiente que muy pocas veces en la historia del fútbol los equipos que salen a no perder terminan ganando. Existen ejemplos de algunos conjuntos que han obtenido Ligas de Campeones y Copas del Mundo colgados de los tres palos, pero son excepciones. Así que debería añadir a su orden defensivo un plan de ataque aprovechando los espacios libres que seguramente dejará Millonarios para que jugadores como Felipe Pardo, que anda en gran nivel, trate de vulnerar una defensa que dependiendo del resultado, puede quedar mano a mano con los delanteros del poderoso.
Bolillo; está bien que te quites la presión diciendo en rueda de prensa que Millonarios tiene mejor nómina, mejor juego de conjunto y que es el favorito, pero si así llegan tus jugadores al partido en Bogotá, van a perder el título y simplemente sentirán que con lo inferiores que eran, antes hicieron mucho. Creerse menos nunca es el camino.
¿QUÉ QUIÉN VA A SALIR CAMPEÓN?
El fútbol es tan hermoso, pero a la vez es tan injusto, que no siempre gana el mejor. Aquí todos sabemos que hay un equipo mejor que otro, eso no es secreto para nadie, pero el factor paciencia será determinante para quien aspire a salir campeón.
Hay un equipo que no tiene el más mínimo afán de mantener la serie empatada y de llegar a la definición desde los doce pasos si es necesario. Hay otro que entiende el fútbol como algo más que la búsqueda de un resultado, que sabe que el aficionado que paga la boleta merece que su equipo lo emocione, lo haga sentirse orgulloso de ver el espectáculo por el cual invirtió tiempo y dinero. Pero ese conjunto también en algún momento y dependiendo de las circunstancias, tendrá que darse cuenta que no hay mañana y que si la sinfonía no suena, habrá tiempo para recomponerla en el próximo torneo, pero la oportunidad es el domingo y el hincha a estas alturas sólo quiere el título.
Así las cosas, creo que debe ganar el mejor, ustedes saben quien es, pero ojo, esto es fútbol y en las estadísticas no quedará reseñado el que merecía el título sino el que lo consiguió.
Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell
