domingo, 27 de enero de 2013

¡Con los dos pies en Turquía!

En la entrada anterior prometimos reconocer el trabajo del cuerpo técnico y jugadores de la selección si clasificaban al mundial juvenil de Turquía.  Que sea el momento de felicitarlos y desearles que en estos seis meses se pueda mejorar para hacer un gran mundial.




Después de superar una primera fase de grupos en la que la irregularidad fue la constante del equipo, Colombia ha conseguido un rendimiento del 100% en el hexagonal final del Sudamericano Sub20 en las tres primeras fechas,  que le ha bastado para conseguir con anticipación su clasificación al mundial de la categoría que se llevará a cabo en Turquía a mitad de año.

Ha sido un campeonato en el que no ha sido posible descifrar exactamente el estilo de juego del equipo, pero que aferrado a la capacidad individual de sus jugadores en ataque, ha logrado una enorme clasificación al segundo evento en importancia que organiza la FIFA a nivel de selecciones, después del mundial de mayores.  

Desde el primer partido se destacó la irregularidad del juego en conjunto, presente hasta este último partido con Perú que sella la clasificación, pero también se dijo que individualmente había con que resolver y así fue.  Bastaron algunos pasajes de cada partido en los que Quintero, Nieto y los de arriba se juntaron para crear opciones de gol que terminaron dándole triunfos importantes al seleccionado, como el de hoy contra una selección inca que nos dominó durante la mayor parte del encuentro.

Tratando de buscar las razones por la que a pesar de los altibajos de los dirigidos por "El Picis" Restrepo, se consiguió ese ansiado tiquete a Turquía ganando en fila los tres primeros partidos del hexagonal, uno se encuentra con la sensacional segunda fase del arquero Cristian Bonilla en este sudamericano.  El capitán del equipo se recuperó de una primera rueda en la que no mostró el nivel que le acostumbramos ver en Nacional, para convertirse en el salvador del arco tricolor, sus atajadas  fueron vitales para que el equipo cafetero pudiera ganar por la mínima cada uno de sus tres encuentros en esta decisiva etapa del campeonato.

Bien por el equipo que con buena materia prima desplegó por pasajes de partidos buen fútbol y cuando no fue así, puso garra y corazón  para mantener el arco en cero.  Bien por el cuerpo técnico que tenía una misión clara y la cumplió.  Bien por la dirigencia que parece estar haciendo las cosas correctamente y entregando las herramientas necesarias para que Colombia atraviese esta buena racha en sus categorías juveniles y de mayores.

Ahora sin ánimo de aguar la fiesta, se espera que durante estos seis meses, el cuerpo técnico pueda seguir trabajando para armar un equipo mucho más constante, que en el mundial llegue a instancias importantes, porque con el actual nivel se clasifica al mundial pero no se logra mucho más.

Por Javier Carbonell
síguenos en twitter @ABCdeldeporte