domingo, 2 de diciembre de 2012

CUANDO TE SIENTES MENOS...

No importa que la tabla diga que has hecho mejor campaña, cuando te sientes menos, eso se refleja en la cancha.

Ayer el Atlético de Madrid, a pesar de llegar con ocho puntos de ventaja sobre el Real Madrid, de tener en su haber esta temporada once victorias, un empate y una derrota que lo ubicaba con 34 puntos a tan solo tres  del todopoderoso Barcelona, configurando así su mejor inicio de Liga en toda su historia y de contar con el mejor 9 del mundo en cancha, no pudo superar su complejo de inferioridad contra ese equipo al que hace trece años no vence y frente al que ayer en un clásico pálido para los dirigidos por Simeone, sucumbió por un 2 - 0 contundente y que de no ser por el larguero que en dos ocasiones le negó el gol a CR7, fácilmente hubiese terminado en una goleada como las que habitualmente el Madrid le encaja a sus vecinos del barrio Manzanares cada vez que se encuentran, ya sea en el Bernabeu o en el Calderón.

Imagen tomada de http://planetadeporte.net/
El Atleti, como le dicen sus hinchas, no pudo con el peso de la historia y los fantasmas que lo rodean cada vez que tiene que enfrentar al equipo merengue, pudieron más que la ubicación en la tabla de posiciones y el presente de cada uno.  Era la oportunidad perfecta para tomar el relevo y decir presente en la lucha por el título de liga, era la noche ideal para confirmar que la liga era de dos, pero que el segundo en discordia ya no era el Madrid sino el colchonero. Nada de eso ocurrió y como desde 1999, al final de los 90 minutos los que celebraron -como de costumbre-  fueron los madridistas, que sobre el terreno de juego confirmaron quién es el único equipo capaz de pelearle de igual a igual al Barsa el título y que demostraron sentirse tan superiores al Atlético como la historia lo confirma.

El equipo de Falcao, al que ayer no le llegó una pelota clara para gol, debe seguir trabajando como lo ha hecho durante el inicio de temporada, seguramente así asegurará entrada a Liga de Campeones para el próximo año y se confirmará como el mejor de los terrestres en una liga donde coexisten dos equipos de otro mundo.  Pero algún día tendrá que saltar a la cancha, quitarse el complejo de inferioridad que lo embarga frente a su eterno rival y ganarle, es un proceso largo y como quedó demostrado ayer, se necesita un poco más que buen presente para tumbar la barrera y creerse el cuento. 

Cuando te sientes menos, eso se refleja en la cancha.

Por Javier Carbonell


¿FINAL NACIONAL VS MILLONARIOS?


Se avecina la cuarta fecha de los cuadrangulares y la situación de dos de los grandes de este país es muy complicada con miras a la clasificación a la gran final. Nacional y Millonarios suman tan solo tres puntos en igual número de partidos y están obligados a sumar nueve puntos de nueve posibles, para poder disputar el título del finalización.


Por las toldas verdolagas el problema ya es pandémico y parece que este año no se resolvió, el técnico nunca encontró un once base y por consiguiente tampoco un estilo definido de juego, sumándole a lo anterior un problema aún peor, la enorme dificultad para ganar en condición de local, nefasto dato si se tiene en cuenta que los próximos tres partidos los disputará en el Atanasio Girardot. 

Por el lado azul, la doble competencia, que terminó el jueves con la eliminación de la sudamericana, puede costarle caro al equipo embajador que tendrá primero que olvidar la fatal noche del 29 de noviembre y retomar el paso triunfal el domingo contra Pasto en Bogotá, para después viajar a Ibagué a sacar tres puntos y cerrar en un partido a muerte contra Junior en casa. Difícil misión, no por lo mostrado hasta ahora en lo futbolístico, pero si desde lo anímico y lo mental, ya que la hinchada exige la 14 y hay que lograr un 100% de rendimiento en la recta final de los cuadrangulares.

Así las cosas, las posibilidades de ver una final soñada por las dos hinchadas son muy lejanas, pero desde que la matemática lo avale, aún se puede aspirar a presenciarla.


Por Javier Carbonell.