lunes, 17 de diciembre de 2012

"DIOS MIO GRACIAS, PENSÉ QUE NUNCA IBA VOLVER A VER A MILLOS CAMPEÓN"

"Me acuerdo cuando llegué a vivir al barrio la Granja y alguien me dijo que pasando la avenida, era el sitio donde entrenaba Millonarios.  Fui, vi  jugar a Willington  Ortiz y desde ese día me enamoré del azul"



La hinchada celebra tras conseguir el título
Todo, o tal vez casi todo se ha dicho sobre el título y consecución de la estrella número 14 de Millonarios, que fue merecida, que la ganó el equipo que lideró de principio a fin el campeonato, que tenía una propuesta de juego mejor que la del Medellín, que coronó con un título una campaña sensacional que por poco le permite hacer un doblete histórico de Liga y Copa Sudamericana, en fin, todo cierto, todo merecido.

En esta ocasión quiero tratar de la manera más acertada y sincera posible, de describir con palabras lo que vi reflejado en uno de esos hinchas que a pesar de haber visto coronarse al cuadro embajador en los años 1972, 1978, 1987 y 1988, celebró y lloró como niño el título del domingo 16 de diciembre de 2012, fecha que sin duda quedará marcada en su memoria, al igual que en la de millones de hinchas que ayer tuvieron la oportunidad de ver el renacer de "el más veces campeón" como bien lo dijo don Porfirio, mi padre.

El día empezó temprano para él , rápidamente se alistó y como presagio de lo que sucedería, 14, sí,  14 horas después, se puso la camiseta de su millitos del alma y me despertó para que se la viera puesta, ese día quería que todos tuvieramos claro que no era un día cualquiera.  No pudo ir al estadio, pero eso no lo hace clasiquero, lejos está de eso, su amor por el embajador es verdadero, simplemente la economía y la violencia lo ha alejado en los últimos años del Campín.  Pero él conserva imborrable en su memoria esas épocas de adolescencia en las que se iba al Nemesio para ver a Brand, Ortiz y Morón demoliendo a todo el que venía a Bogotá a enfrentar al equipo albiazul.

Como seguramente la ansiedad lo arropaba, cerró temprano su ferretería, las ventas no fueron las mejores, pero eso el domingo poco y nada importaba.  Llegó a casa y se aprovisionó de "relajantes" antes de que la ley seca entrara en vigencia, no sabía a ciencia cierta si el título se quedaba en Bogotá, pero el guarito se iba a acabar fuera cual fuera el resultado final.   Como lo hacen los hinchas de antaño, puso el televisor en mudo y prendió el equipo para escuchar la transmisión, sólo que esta vez no acudió a su emisora habitual, esa en la que el narrador canta el gol sin que se le destiemple la voz, en esta ocasión quería escuchar una transmisión parcializada, él no quería saber de equilibrio periodístico, sólo quería tener la certeza de que al otro lado del aparato estaba alguien que tuviera un sentimiento aprisionado durante 24 años  igual que el suyo.

Las cosas de arranque empezaron a acelerar sus latidos, el balón en el palo de Otálvaro le sacó un grito que a mitad de camino se ahogó cuando rebéldemente el esférico se marchó hacia la linea final, se hacía justo brindar con su yerno para calmarse un poco, esto hasta ahora empezaba.  Los minutos pasaban y el sacudón de los primeros minutos para el Medellín menguaba, la historia empezaba a repetirse, el dominio del balón era azul pero no se hacía daño y a don Porfirio se le empezaba a desencajar el rostro, pero justo antes de la decepción de despedir el primer tiempo vino el gol de Cosme, sí, de Cosme.  Le faltaron brazos para abrazar a todo el que le pasó por el lado, le sobraron piernas para saltar cual boxeador en pleno entrenamiento, y en una muestra de humildad expresó "Gracias por cerrarme la jeta Cosme, gracias, así se hace".

Las vuvuzelas empezaron a sonar por todo el barrio, la 14 estaba cerca y el entretiempo dio cabida a las anécdotas ligadas a las mejores épocas del ballet azul.  "Recuerdo que recién desempacado de Ibagué llegué al barrio la Alquería, en el sur, allí duramos un tiempo, sin un peso en el bolsillo, yo era jóven.  Después nos trasteamos, me acuerdo cuando llegué a vivir al barrio la Granja y alguien me dijo que pasando la avenida, era el sitio donde entrenaba Millonarios.  Fui, vi  jugar a Willington  Ortiz y desde ese día me enamoré del azul".

Por primera vez confesó que fue difícil para él empezar a moverse en Bogotá durante los años 70s, él venía de una ciudad mucho más pequeña y estaba prácticamente solo, pero la primera ruta que se aprendió de memoria fue la que lo llevaba de la casa en que vivía en el barrio La Granja, hasta el estadio El Campín.  La cita era cada 15 días para encontrarse con un amor que empezaba a crecer como una bola de nieve llamado Millonarios.

Empezó la segunda parte y el empate del Medellín le cayó como baldado de agua fria, no hubo espacio ni para recriminar, fueron segundos en los que no pronunció palabra alguna y al igual que quienes estaban en el estadio, su rostro reflejaba todo el daño que ese gol había producido en su interior.  Otro guaro y a recargar energías, por lo menos en esta serie el gol visitante no valía.

El poderoso puso el candado y Millonarios no encontró la llave en lo que restó de partido, don Porfirio recorría los pasillos de la casa una y otra vez como buscando respuesta entre las paredes a la falta de definición de un equipo que tuvo el balón, pero que no supo como traspasar la puerta del gol que durante más de dos décadas estuvo tocando a lo lejos y que esa tarde de domingo necesitaban como fuera que se abriera.  No había caso, la chapa no se movió en los 90, inevitablemente el camino para echarla abajo y celebrar requería de tomar impulso para pegarle desde los once pasos mientras el corazón del hincha ya latía en sus manos.

Empezó la tanda de penales y sus plegarias sólo se dirigían a pedir que los rojos le erraran al arco.  Cuando Herner la estrelló en el palo, de nuevo se llenó de vida para fundirse en un solo abrazo con sus hermanos de divisa, parecía que la estrella se descolgaba del cielo para caer directamente sobre el escudo de Millonarios.  Pero el arquero del DIM, Castellanos, volvía a alejarla cuando le atajaba el lanzamiento a Ómar Vásquez, la decepción en el rostro de don Porfirio era total.  Sus ojos se cerraron unos segundos, sin duda el asunto ya requería de ayuda divina.

Se paró a unos once pasos del televisor, los mismos que había entre el balón y Luis Delgado. A Porfirio no le daba más el corazón y el hombre del Medellín no podía con las piernas.  Golpea el balón y...lo botó, lo botó, lo botó...¡Millonarios campeón! Mi padre se transportaba a la cancha y soñando despierto se lanzaba de rodillas hacía la mitad de la sala para gritar campeón, para llorar de alegría,  para dar ese abrazo que se hizo esperar casi un cuarto de siglo, para agradecerle a Dios que no se iba a ir de este mundo sin volver a ver a su millitos del alma dar la vuelta olímpica.  No era 24 ni 31 pero llamó a todo aquel que él sabía compartía su mismo sentimiento, se acordó de su hermano, de su sobrino, del amigo, de su ex nuera, de todos.   "Que viva Millonarios" gritó por la ventana, en la vida lo vi tan feliz como el 16/12/2012.

No te lo dije ese día porque...bueno...tú lo sabes.  Pero hoy confieso que me alegre por vos.  

FELICITACIONES CAMPEÓN.


Por Javier Carbonell

viernes, 14 de diciembre de 2012

LA LEYENDA VIVA DEL TENIS LLEGA A COLOMBIA

Muchos pensarán que Roger Federer nació siendo la leyenda que es.  Al revisar material de su niñez, es difícil entender que alguna vez fue un ser humano común y corriente.




En el tenis, como en todos los deportes, existe la discusión sobre quien es el mejor de todos los tiempos, es válida y en mi concepto bonita, porque nadie es dueño de la razón y eso da espacio para que cada uno pueda tomar posición y defenderla a rabiar.  En concepto del suscrito, estos ojos no han visto en casi 30 años, un personaje de la dimensión no solo tenística sino deportiva, tan grande y trascendente como el suizo Roger Federer.


Esa leyenda viva llegará el viernes 14 de diciembre a territorio colombiano y el sábado 15 dará una exhibición para esa masa de fanáticos que en Colombia, como a nivel mundial, le admiran y sienten como única la oportunidad de ver en acción al mejor tenista de todos los tiempos.  A ese ícono del deporte que con su calidad y ejemplo hace que el mundo se ahorre millones de dólares en campañas educativas.  Él de forma gratuita marca el camino de lo que es un modelo de vida a seguir.

¿Pero porqué un señor de 31 años, que como muchos otros se dedica a golpear una pelota con una raqueta, que es más bien poco expresivo en la cancha y que ni siquiera habla español, ha trascendido las fronteras para ganarse la admiración de multitudes alrededor del mundo?

Alguien me enseño que la vida se compone de momentos y por eso vamos a repasar algunos de los que convirtieron a Federer en algo más que un tenista, esos que lo elevaron al nivel de leyenda.


1. HABÍA QUE DERROTAR AL MÁS GRANDE DE LA ÉPOCA PARA SER EL MAS GRANDE DE LA HISTORIA.

Se jugaba el torneo de tenis más importante y prestigioso del mundo, el Abierto de Wimbledon, corría el año 2001 y un joven de tan solo 20 años se enfrentaba con el máximo ganador hasta ese momento de la competición y de torneos de Grand Slam, el estadounidense Pete Sampras.  La cancha número 1 del All England Tennis Club era la "casa" del norteamericano, pero ese muchachito insolente llamado Roger Federer, en una especie de traspaso inmobiliario firmado a puro tenis, despidió de su feudo a "Pistol Pete" para a partir de ese momento convertir Wimbledom en su nuevo hogar.


                                                             Nota: atención al minuto 7:34


2. SE EMPIEZA A ESCRIBIR LA HISTORIA.

Cuando se dice que Wimbledon es la casa de Federer, no se hace de manera apresurada, allí en el año 2003 se empezaría a marcar el rumbo de su carrera.  Como los mejores de la historia, ganaba su primer Grand Slam (en términos fubolísticos, entiéndase ganar un mundial) en su debut como finalista y confirmando que cuando dos años atrás había vencido al gran Sampras, no lo había hecho para ser una aparición fugaz en el circuito, sino para tomar la posta y escribir una historia aún más grande, la suya. 


                                                             Nota: atención al minuto 7:07

3.  02/02/2004


foto tomada de http://deportescl.terra.cl/tenis
Para ser el mejor hay que trabajar, esforzarse, tener el talento y desde luego las capacidades.  Pasaron cuatro años desde que en 1998 Roger se convirtió en profesional, para que el dos de febrero del 2004, después de haber conquistado Wimbledon  en 2003 y recién coronado campeón en el Abierto de Australia al inicio de la temporada 04, llegara a la cima del rankin ATP, a ese lugar al que muy pocos han ascendido y en el que  muchos menos se han mantenido.  Ese día la historia del tenis empezaría a vivir una de las eras de dominio más grandes que jamás haya presenciado, ese día comenzaba la era Federer.


4. LA OTRA CARA DE LA MONEDA, (NADAL).


Es normal encontrar en el fútbol fanatismo por un equipo y como consecuencia directa rivalidad con respecto a otro, son instituciones que tienen seguidores y despiertan pasiones que chocan entre si.  En el tenis a través de los años, también se han presentado grandes rivalidades, Borg - McEnroe, Villas - Connors o Sampras - Agassi,  por mencionar solo tres de las más grandes.  Pero tal vez empujada por la globalización que supuso la televisión por cable, o por la internet y más concretamente las redes sociales, la rivalidad que supuso la irrupción de Nadal en el circuito tenístico para hacerle contrapie al gran Roger, elevó a categoría de épica esta confrontación y durante casi una década dividió este deporte entre Federeristas y Nadalmaniacos.  El ganador, uno solo, el público.

Dos estilos totalmente opuestos. Nadal, el rey de la defensa, un muro inquebrantable que devuelve con tiros ganadores las pelotas imposibles, todo garra, enorme talento, una furia que cada vez que salta a una cancha de tenis brinda un espectáculo sin igual, porque es muy propio, es una marca, un sello.  Todo esto se potencializa cuando tiene en frente al que él mismo alguna vez en rueda de prensa calificó como el mejor tenista de todos, Federer.  Eso lo demuestra el récord que tiene frente a la perfección suiza, 18 victorias contra 10 derrotas, 28 partidos en los que han llevado al público presente en la cancha y a los que están detrás del televisor, al delirio con jugadas espectaculares que bien merecen el calificativo de obras de arte.

Federer, todo elegancia, perfección, recursos y variantes, un fenómeno nunca antes visto que durante más de diez años ha tenido a sus pies el mundo tenis, pero que sin su antítesis tal vez nunca hubiese alcanzado la grandeza de la que hoy goza.  Fue el Rafa quien lo exigió al máximo, quien le obligó a explotar todo su talento para ratificarse como el mejor de todos, si bien es cierto que de no haber sido por Nadal, Federer tal vez habría ganado más torneos, también estoy convencido que gracias al español, Roger se vio en la necesidad de experimentar hasta su punto más alto todo el talento que tenía y así mismo a encumbrarse al olimpo del deporte blanco.

Aquí, una pequeña muestra de lo que durante años le han regalado al mundo estos dos fenómenos.  Porque no se puede hablar de Federer sin pasar por Nadal:


















5. CUANDO EN LA DERROTA SE VOLVIÓ MÁS GRANDE.


Al iniciar la temporada 2009, Roger Federer tenía como máximo objetivo ganar su título de Grand Slam número 14, lo que supondría alcanzar para ese entonces el mayor número de torneos grandes que tenía en su poder Pete Sampras, pero las cosas no venían del todo bien ya que en la temporada de 2008 sólo había podido ganar el US Open, esto teniendo en cuenta que durante los años 2006 y 2007 se había quedado con tres de los cuatro majors que se disputan en una temporada.

La oportunidad de igualar el récord de "Pistol Pete" llegaba en la final del Abierto de Australia, pero en su camino se interpuso Nadal, quien buscaba su primer título en la arena Rod Laver.  Después de una batalla de cinco sets, Federer sucumbió ante Rafa, pero algo más que la derrota sorprendería  y conmovería al mundo:


                                                 Federer llora tras perder la final de Australia 2009


6. LA REVANCHA LLEGÓ EN CASA AJENA.

En la prensa ya se ponía en duda la posibilidad de que Roger alcanzara su título grande número 14 y muchos otros daban por terminada la era Federer.  Nadal le había arrebatado el número 1 del ranking y después de derrotarlo en la final de Australia sobre cancha dura, se murmuraba que a sus 28 años de edad, difícilmente el suizo sería capaz de volver a levantar un major.

Pero por algo lo llaman "su majestad" y no se ha ganado el rótulo de leyenda gratis, él sorprendió al mundo al retomar lo mejor de su tenis en el patio de la casa de Rafa Nadal,  Roland Garros fue el escenario que vio como la perfección suiza se alzaba con su primer copa de mosqueteros y de paso inscribía definitivamente su nombre en la historia del tenis al ser junto a Sampras el récord man de los 14 títulos de Grand Slam y de paso, entrar al selecto grupo de tenistas que durante su carrera conseguía coronarse campeón por lo menos una vez, en los cuatro abiertos (Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open).

Esta vez las lágrimas fueron de alegria.



7. EL GRAND SLAM NÚMERO 15

Veinte días después de haber conquistado en París su Grand Slam número 14, Federer regresaba a Londres para buscar reconquistar el abierto de Wimbledon que un año atrás le había sido arrebatado por su archi rival, Rafael Nadal, en uno de los partidos más impresionantes que se haya presenciado en la historia del tenis, después de que el suizo dominara a placer este certamen coronándose campeón consecutivamente en las ediciones 2003 a 2007.  Era la oportunidad para igualar la gesta de ganar en un mismo año Roland Garros y Wimbledon, alcanzada por el sueco Borg (1978, 1979, 1980) y por el mismo Nadal (2008).

Además, estaba ante la gran posibilidad de convertirse en el único jugador capaz de conseguir 15 majors, una cifra impensada para cualquier tenista, menos para el gran Roger.  Esta vez, la víctima fue una de sus favoritas, el norteamericano Andy Roddick.


                                                                        Nota: Atención al minuto 9:29


8. EL NÚMERO 17 Y DE VUELTA AL TOP 1


El 2012 fue un año atípico para el circuito masculino, por primera vez en muchos años los cuatro grand slam iban a quedar en manos de cuatro tenistas diferentes.  Con 30 años y 10 meses de edad, Federer alcanzó otro hito en su extensa y exitosa carrera al convertirse en el jugador más longevo en ganar uno de los cuatro grandes y no contento con esto, alcanzó  su séptimo título de Grand Slam (igualando el récord de Sampras en la era profesional) y de nuevo se trepó al puesto número 1 del mundo del ranking ATP.  Cuando muchos a esa edad ya gozan de buen retiro en el tenis, él sigue subiéndose al lugar que mejor le sienta, el primero.


  Nota: Atención al minuto 5:06


Aunque al final de temporada, Novak Djokovic - otro fenómeno - terminó al comando de la clasificación mundial de tenistas profesionales, relegando al segundo puesto a Federer en el último Master 1000 de París, Roger alcanzó este año las 302 semanas como número uno del mundo, superando el récord de 286 semanas que ostentaba Sampras y de esta manera se terminó de ganar la admiración y el respeto de todos los fanáticos, periodistas y jugadores que siguen el deporte blanco.

Parece que no le falta nada por hacer, pero él  tiene una conexión especial con la palabra triunfo.  Así que en el 2013 seguramente algún otro registro pulverizará con su elegancia y precisión.  Por ahora, Bogotá se engalana para recibir este 15 de diciembre  la visita más ilustre que se recuerde a nivel deportivo, me atrevo a decir (con respeto por quienes no compartan mi apreciación) de toda la historia.



Por Javier Carbonell
@xaviercarbonell

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿A QUIÉN LE CONVIENE EL EMPATE?

Medellín y Millonarios no salieron del 0 - 0 en el partido de ida.  Se supone que el visitante es el favorecido con el resultado, pero al DIM le encantan los partidos en los que la responsabilidad de atacar la tiene el rival.


Después de disputados los primeros noventa minutos de la gran final del fútbol colombiano, es difícil definir quien es el equipo realmente favorecido con el empate que se dio en el Atanasio Girardot, que como era de esperarse, estuvo completamente vestido de rojo.  

Si se sigue la lógica del fútbol, el equipo que empata en condición de visitante es el que tiene ventaja con miras al partido de vuelta, pero en el contexto de este doble enfrentamiento, en el que hay un equipo como Millonarios que tanto en casa como afuera busca tener el control del balón para lastimar y otro  como Medellín  que gusta de esperar abroquelado atrás a su rival para buscar el triunfo al contragolpe o en pelota quieta, por lo menos tiene que haber un aviso de alerta para el equipo capitalino con miras al partido en El Campín, que seguramente con el público a su favor va a buscar con mucho más ahínco el arco contrario y lógicamente dará más ventajas en defensa a un  Medellín que se basta con dos o tres opciones por juego para liquidar a su adversario.

PARA MANTENER

Millonarios debe seguir respetando su propuesta de juego en cuanto al manejo y control de la pelota, es la mejor manera de buscar los resultados.  Su actitud para afrontar este tipo de partidos es la correcta, se sabe mejor que el rival y se lo hace sentir en el campo de juego.  Salta a la cancha y no se fija en localías para decidir si propone o espera, entiende que en un alto porcentaje se estará más cerca de la victoria si lo hace utilizando las herramientas que en ataque tiene para lastimar al contrario y no esperando a que este se equivoque para apostarle todo a una sola oportunidad de gol.

Medellín llegó a esta final manteniendo una rígida dieta defensiva, más estricta que la de una top model europea.  No se sonroja diciéndole a su adversario que lo ataque así se esté jugando en su casa, frente a 40 mil personas que esperaban ver al local por primera vez imponiendo condiciones (teniendo en cuenta que esta era una final).  Eso poco y nada le importa a su técnico, que tiene como virtud inculcar muy bien esa filosofía en sus jugadores, pues estos cumplen el libreto a rajatabla.  Ahora sabe que en el segundo partido toda la responsabilidad es de Millonarios y que de mantener la muralla que arma en cada encuentro, le bastará una jugada de pelota quieta para sacar el resultado - sin enamorar a nadie -  pero suficiente para gritar campeón.

LO QUE HAY QUE MEJORAR

Millonarios sabe y es consiente que el nivel de sus delanteros es muy pobre en comparación con el de sus volantes ofensivos, pues es muy poco lo que concretan si se revisa la cantidad de balones de gol que les generan.  El partido de ida dejó la sensación (como ocurrió contra Tigre en la Sudamericana) que se podía haber ganado, Wason Rentería tuvo una oportunidad que increíblemente desperdició y al final Perlaza también estuvo muy cerca de dejar a los embajadores con la victoria, pero de nuevo la ineficacia apareció.  Si el cuadro albiazul no quiere pasar un muy mal rato en su feudo, tendrá que revisar alternativas para sumarle a las opciones de gol que genera, concreción.

Se podría pensar en recurrir a la movilidad de sus delanteros - que la tienen, el problema es que no definen - para que generen espacios y distracción, permitiendo de esta manera la llegada por sorpresa de jugadores como Robayo, Otálvaro o el mismo Mayer, que se sabe, tienen buena pegada y también pueden estar más serenos a la hora de definir, porque no tienen esa presión psicológica de convertir, que es lo que al parecer se ha profundizado en Rentería y Cosme, más allá de las limitaciones técnicas de este último.

Medellín tendría que ser consiente  que muy pocas veces en la historia del fútbol los equipos que salen a no perder terminan ganando.  Existen ejemplos de algunos conjuntos que han obtenido Ligas de Campeones y Copas del Mundo colgados de los tres palos, pero son excepciones.  Así que debería añadir a su orden defensivo un plan de ataque aprovechando los espacios libres que seguramente dejará Millonarios para que jugadores como Felipe Pardo, que anda en gran nivel, trate de vulnerar una defensa que dependiendo del resultado, puede quedar mano a mano con los delanteros del poderoso.

Bolillo; está bien que te quites la presión diciendo en rueda de prensa que Millonarios tiene mejor nómina, mejor juego de conjunto y que es el favorito, pero si así llegan tus jugadores al partido en Bogotá, van a perder el título y simplemente sentirán que con lo inferiores que eran, antes hicieron mucho.  Creerse menos nunca es el camino.


¿QUÉ QUIÉN VA A SALIR CAMPEÓN?

El fútbol es tan hermoso, pero a la vez es tan injusto, que no siempre gana el mejor.  Aquí todos sabemos que hay un equipo mejor que otro, eso no es secreto para nadie, pero el factor paciencia será determinante para quien aspire a salir campeón.

Hay un equipo que no tiene el más mínimo afán de mantener la serie empatada y de llegar a la definición desde los doce pasos si es necesario. Hay otro que entiende el fútbol como algo más que la búsqueda de un resultado, que sabe que el aficionado que paga la boleta merece que su equipo lo emocione, lo haga sentirse orgulloso de ver el espectáculo por el cual invirtió tiempo y dinero.  Pero ese conjunto también en algún momento y dependiendo de las circunstancias, tendrá que darse cuenta que no hay mañana y que si la sinfonía no suena, habrá tiempo para recomponerla en el próximo torneo, pero la oportunidad es el domingo y el hincha a estas alturas sólo quiere el título.

Así las cosas, creo que debe ganar el mejor, ustedes saben quien es, pero ojo, esto es fútbol y en las estadísticas no quedará reseñado el que merecía el título sino el que lo consiguió.


Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell







domingo, 9 de diciembre de 2012

LA FINAL ES AZUL Y ROJA

Para llegar a una final, se puede hacer de dos maneras.  Millonarios decidió hacerlo siendo el mejor del campeonato y Medellín entendiendo que los partidos se acaban hasta que el árbitro pita.


Hoy se vivió una jornada de fútbol en Colombia con todos los ingredientes para calificarla de dramática.  No se pudo dar el nombre del clasificado por cada grupo hasta que los árbitros no dieron por finalizados los encuentros en cada plaza donde hoy se jugó la última fecha de los cuadrangulares.

A primera hora Medellín obtuvo una clasificación absolutamente increíble frente al Itagüí en condición de visitante y en la última jugada del partido.  Durante 90 minutos el poderoso de la montaña y las águilas doradas jugaron para Nacional que en el Atanasio Girardot vencía con lo justo a Equidad y se aferraba a un empate en el otro compromiso para conseguir una clasificación que parecía haber perdido el jueves en el clásico paisa.

El DIM celebra el gol de la clasificación.
Pero los dirigidos por Hernán Darío Gómez sabían que sólo necesitaban de una jugada para conseguir la hazaña y el gol llegó a través de la vía que mejor le viene al rojo, la pelota quieta de costado.  Y así como se metió entre los ocho mejores en el último partido del todos contra todos, así como le ganó a su eterno rival cuatro de los seis puntos que disputaron en los últimos minutos de cada partido, de igual manera en el último suspiro del duelo definitivo, concretó un tiro de esquina por intermedio de un jovencito de 19 años llamado Ray Vanegas, que pasó de ser un completo desconocido a héroe en un santiamén para desatar la locura en la marea roja que llenó el feudo del Itagüí, para no solamente clasificar a la gran final del fútbol colombiano en busca de conquistar su sexta estrella, sino también dejando con las manos vacías al Atlético Nacional que parecía conseguir el milagro.   Pero no, esta vez fue para el DIM y con todos los matices que encierra un gol que no se borrará de la memoria de sus hinchas en muchos años.

A segunda hora Millonarios en medio de un ambiente fantástico, con el estadio Nemesio Camacho El Campín abarrotado, llegaba con la firme convicción de ganar su partido frente al Atlético Junior para clasificarse a la gran final sin necesidad de pensar en el partido que en Pasto disputaban los locales contra el Deportes Tolima.  La actitud fue la de siempre, buscar el arco rival, proponer juego ofensivo e imponer condiciones, esa que lo llevó a liderar la tabla de posiciones durante todo el campeonato y que lo traía a este decisivo compromiso con la primera opción de ser finalista.

Las cosas empezaron bien para el cuadro embajador que no sufría sobresaltos en defensa y que promediando la mitad del primer tiempo, veía como el Junior se quedaba con diez hombres después de que Leonardo López en una acción temeraria golpeaba en la cara a Johnny Ramírez y se iba expulsado merecidamente.  Casi simultáneamente las buenas noticias llegaban desde el estadio Libertad de Pasto cuando López del Deportes Tolima ponía el primero para el equipo pijao, que ya eliminado le hacía el daño a los del Galeras, que para clasificar sólo les servía ganar su partido y esperar que en Bogotá Millonarios no derrotara al Junior.

foto tomada de www.elespectador.com
Se terminó la primera parte y a Millonarios le bastaba con el empate para ser finalista, el resultado en Pasto le favorecía y Junior no inquietaba el arco de Delgado.  Pero los minutos pasaban, el gol no llegaba y un ambiente de nerviosismo se apoderaba de los jugadores azules y de la hinchada que consiente de experiencias como las de Barranquilla el año pasado o más recientemente contra Tigre en Bogotá por la Sudamericana, quería que el equipo resolviera el pleito embocándola en el arco de Viera que en varias oportunidades se puso el traje de bombero para apagar los incendios que Mayer, Cosme, Wason y compañía provocaban en las cinco con cincuenta.

La situación se puso más tensa cuando desde el sur del país llegaba la noticia del gol pastuso faltando 20 minutos para finalizar los dos encuentros, que dejaba a los dirigidos por Flavio Torres a tan solo un gol de la clasificación, el partido de millos ya no se jugaba sólo en el Campín, también se disputaba en Nariño, el cuadro albiazul lo intentaba por arriba, de media distancia y el ansiado gol no llegaba, hasta el horizontal le decía que no a Román Torres que se lanzaba al ataque.  La radio indicaba que Antony Silva, el arquero del Tolima, salvaba a su equipo y de paso a Millonarios del segundo del Pasto, todo era nerviosismo en el coloso de la 57. 

Junior, que se acordó que tenía que ganar para disputar el título se la jugó y mandó a la cancha a Dayro Moreno que tuvo la más clara de su equipo a pocos minutos del final, pero Delgado la tapó con el pie izquierdo milagrosamente.  Minuto 90 en las dos plazas y todo era una ruleta rusa, cinco minutos se adicionaron en Bogotá y cuatro en el estadio La Libertad de Pasto.

Si las matemáticas no fallan tenía que haberse terminado antes el partido disputado en el sur del país, pero algo ocurrió y el pitazo final llegó primero en el Campín, 30 segundos de espera, la respiración contenida por 35 mil almas y por fin, se acabó en Pasto y el ballet azul está en una final , ahora acaricia un título después de 24 años para que se desate la alegría, el júbilo y hasta las lágrimas en los hinchas azules que ahora esperan que el fútbol haga justicia y premie con el título al mejor equipo del semestre, Millonarios.

Para el recuerdo, los últimos minutos de una noche inolvidable para la parcialidad albiazul.






Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell


viernes, 7 de diciembre de 2012

TODO SE DEFINE EN LA ÚLTIMA FECHA

Sólo un equipo eliminado, cuatro con respirador artificial y tres que dependen de sí mismos.


Ayer culminó la importantísima, pero al final no definitiva quinta fecha de los cuadrangulares semifinales en Colombia, que dejó a Millonarios, Medellín e Itagüí con la mejor opción de ser finalistas, ya que ganando sus partidos del domingo 9 de diciembre, estarán en la definición sin importar lo que pase con los demás compromisos.  Mientras que equipos como Pasto, Nacional, Junior y Equidad, tendrán que ganar sus encuentros y aprovechando la temporada decembrina, prenderle unas cuantas velitas al de arriba para que se les dé el milagrito de la clasificación.

Empecemos resaltando la labor de los que hicieron la tarea y no tienen que llegar pensando en fútbol y matemáticas al tiempo, para aspirar al título.

MILLONARIOS

Foto tomada de www.deportesterra.com.co
Después de un comienzo difícil en la ronda semifinal, en el que encajó dos derrotas en Barranquilla y Pasto, Millonarios supo reponerse y siendo consiente de que para ser finalista tenía que hacer los 12 puntos que quedaban en juego, ha puesto fútbol, el corazón y las ganas propias de un equipo que no se quiere ir con las manos vacías, después de hacer un semestre brillante que lo tiene con sed de título.  

El partido en Ibagué no fue el mejor de los dirigidos por el profesor Hernán Torres, pero bien dicen por ahí que las finales se ganan y a eso apeló el cuadro embajador que resistió los embates de un Tolima que tenía la obligación de ganar en su casa para no despedirse anticipadamente de la fiesta de fin de año y que al final en una jugada brillante de Perlaza, que cedió un pase magistral para Harrison Otálvaro, encontró una victoria que después del resultado obtenido por Pasto en Barranquilla, tomó el rótulo de heroica, ya que de haber empatado, estaría en estos momentos dependiendo de una derrota pastusa en la última fecha para instalarse en la gran final.

Bien por Millonarios que ahora tendrá que ganarle al Junior el domingo para asegurar su clasificación, pero ojo, el cuadro barranquillero viene con la obligación de sacar una victoria y el partido no será fácil.  Uno supone que la experiencia con Tigre habrá dejado lecciones aprendidas y aunque el objetivo está cerca, nada está dicho.

MEDELLÍN

foto tomada de www.diarioadn.co
No es fácil explicar la posición de privilegio que hoy ostenta el equipo de Hernán Darío Gómez en el cuadrangular B, tal vez al lado de Equidad, es el conjunto que menos aporta al espectáculo, pero tiene el mérito de aprovechar lo poco que produce en ataque y siendo consiente de sus deficiencias en generación de juego, tiene a un hombre que desde hace meses sufrió una suerte de transformación futbolística, que lo llevó de ser el delantero que pasó casi dos años sin anotar gol a ser el alma y motor de este Medellín, se trata de Felipe Pardo.  

Él fue el único que ayer buscó por todas partes fraccionar la defensa de un Nacional que con ventaja de tan solo un gol, decidió por orden de su técnico, meterse en propia cancha para que faltando menos de diez minutos le arrebataran justicieramente una victoria, a la cual renunció cuando sacó al único delantero que tenía en el terreno de juego para meter un volante de marca, dándole vía libre al poderoso de la montaña para venirse encima y forzar el tiro de esquina que terminó con el gol de Ezequiel Cano (sin mencionar la ayudita de Bonilla y compañía).

Así las cosas, al rojo le bastará ganar el domingo en Itagüí para acceder a la definición del título y buscar su sexta estrella.  Pero después de la demostración de las Águilas doradas en Bogotá frente a Equidad, y con el nivel futbolístico del DIM, no se puede decir nada hasta escuchar el pitazo final.

ITAGÜÍ

foto tomada de www.futbolred.com
Llegó a Bogotá casi desahuciado por la prensa después de la derrota que le había propinado Nacional en la cuarta fecha, pocos contaban con el equipo de Leonel Álvarez para la última jornada.  Pero las Águilas doradas aprovecharon a su favor la pobre propuesta futbolística de un Equidad que así como es de ordenado, también es de acartonado, para propinar un 1 - 2 sin atenuantes que lo deja segundo de su grupo y dependiendo de lo que haga frente al Medellín del  "Bolillo" Gómez, estará ante la posibilidad de disputar su primera gran final con menos de un año en la primera categoría del fútbol profesional colombiano.


LOS DEMÁS

Como lo justo es hablar de lo que se hizo y no de lo que se dejó de hacer. Junior, Nacional, Pasto y Equidad, tendrán que saltar a la cancha con la obligación de ganar y esperar resultados adversos de los tres equipos que cuentan con la primera opción de optar por el título del torneo finalización.  No me extiendo con estos cuatro porque aquí estamos para escribir sobre fútbol y no sobre matemáticas.  Eso déjenselo a Chemas.

Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell








miércoles, 5 de diciembre de 2012

SE TERMINÓ EL "SHOW"

"Si volviera a nacer, me llamaría Miguel Calero, sería portero y defendería a huevo los colores del Pachuca"  

Miguel Calero (1971 - 2012)


Generalmente cuando se le pregunta a alguien por la posibilidad de reencarnar, la respuesta más común y hasta válida se circunscribe a querer volver a la vida siendo otro ser, de hecho no todos quisieran regresar siendo humanos.  Pero hay que sentirse muy conforme con la obra que en vida se ha hecho, para expresar con la seguridad que en su momento Miguel Calero lo hizo, que si existe  vida después de la muerte volvería a ser él mismo.

Si bien todo comenzó allá en el año 1987, cuando con tan solo 16 años llegó al desaparecido Sporting de Barranquilla, en donde se ganó el remoquete de "El Show" debido a que su labor bajo los tres palos nunca se limitó a atajar, sino a emular a figuras del arco como el Loco Gatti o René Higuita, con excéntricas actuaciones que  enloquecían y hasta dejaban con el corazón en la mano a sus hinchas, la historia de Miguel tiene siete momentos inolvidables que a continuación vamos a recordar.

1. GOL DE MITAD DE CANCHA:  

Mientras lo lógico sería que se recordara en primera instancia alguna atajada memorable, como Calero fue diferente y dejó huella, el primer momento inolvidable que traeremos a colación será el de su estreno como goleador. Corría el año de 1995 y Miguel había regresado al Deportivo Cali, equipo en el que hizo toda su etapa de formación.  Esa noche de marzo los asistentes al Pascual Guerrero iban con la ilusión de ver ganar al conjunto azucarero frente al Deportivo Pereira, pero jamás se imaginaron que el resultado final sería lo de menos ya que el "Show" empezaba a escribir su historia de amor con la hinchada verdiblanca, al anotar un gol nada más y nada menos que desde mitad de cancha.


2. PRIMER TÍTULO:

La hinchada del Deportivo Cali como en pocas ocasiones sucede, llenaba las graderías del Pascual Guerrero, siendo inmensa mayoría con relación a la del América, con la ilusión de ver a su equipo campeón después de casi 22 años de sequía y de ver como su más enconado rival, durante las décadas de 1980 y 1990 se convertía en el equipo que más veces había dado la vuelta olímpica en Colombia.  Bajo la dirección técnica de Fernando "El Pecoso" Castro y con un equipo de lujo conformado entre otros por Edison Mafla, Ever Palacios, Hamilton Ricard, Walter Escobar y por supuesto Miguel Calero, en 1996 se terminaba el ayuno y el Cali gritaba campeón por sexta vez en su historia.


3. SEGUNDO GOL COMO PROFESIONAL:

Consolidado como ídolo azucarero, Calero ya estaba en la mira de varios equipos importantes tanto en Colombia como en el exterior, parecía que el título de la temporada 1996 había sido suficiente premio, pero él quería irse dejando más huella que cualquiera de sus compañeros y para eso quiso tener de cómplice al mejor 10 que ha dado el fútbol colombiano. El Cali enfrentaba al Medellín, corrían 28 minutos del segundo tiempo,  tiro libre que cobra Carlos "El Pibe" Valderrama, llega Calero por el segundo palo y...




4. UNA EXPULSIÓN QUE LA HINCHADA VERDOLAGA SIEMPRE AGRADECERÁ:

En el traspaso más costoso de la historia del fútbol colombiano para la época, en 1998 Atlético Nacional se hacía con los servicios de Miguel Calero en busca de un título que le era esquivo desde 1994.  Después de haber ganado una copa Merconorte en 1998, llegaba la hora de la verdad en diciembre del 99, el ambiente no podía ser mejor, el título se disputaba contra el siempre poderoso América de Cali y el partido de ida se jugaba en el Pascual Guerrero, la casa de Calero que en esta ocasión era visitante.  Corría el minuto 27 de la segunda parte y Nacional perdía 1 - 0, resultado que se veía remontable para el partido de vuelta en Medellín, pero Jairo "El Tigre" Castillo se escapaba solo para marcar el segundo gol escarlata que pondría la serie cuesta arriba, era gol, solo tenía que eludir a Calero que se salía del área chica y parecía que nada evitaría el desenlace final, pero "El Show",  que dejaba el alma en la cancha, decidió sacrificarse y cometer una falta que terminaría con su expulsión, pero que salvaría a Nacional del  tanto rojo y que al final del cuento, sería fundamental para que el verde de la montaña lograra su tan anhelada séptima estrella.  El gran Miguel se quedaría para siempre en el corazón del hincha verdolaga.



5. SU GRAN MOMENTO CON LA SELECCIÓN COLOMBIA:

La lucha por la titularidad en el arco de la selección Colombia en la década del noventa, tenía como protagonistas a tres de los más grandes porteros que ha dado esta tierra.  Óscar Córdoba, Farid Mondragón y Miguel Calero.  Los tres vallecaucanos, formados en la escuela de Carlos Portela, hacían que la fanaticada colombiana estuviera tranquila con respecto a la posición de guardameta.  Aunque Córdoba y Mondragón fueron quienes más gozaron de la titularidad tanto en eliminatorias como mundiales (1994 Córdoba, 1998 Mondragón), la gran oportunidad para Calero llegó en la Copa América de 1999 celebrada en Paraguay. 

Colombia en este certamen llegó hasta cuartos de final donde fue eliminado por Chile, pero todos recuerdan esa Copa América por el partido de la fase de grupos entre Argentina y la selección cafetera. Allí dos protagonistas; Martín Palermo y Miguel Calero. ¿Quién ganó el duelo?



6. GOL DE CABEZA Y CON CACHUCHA PUESTA:

Miguel Calero ya instalado en Pachuca, referente y capitán del equipo, logró con los tuzos cuatro títulos de liga mexicana y seis internacionales, convirtiéndose en el máximo ídolo de la institución.  Entre las muchas cosas que hizo con esta remera, permanece imborrable el gol que le hizo a las Chivas rayadas de Guadalajara en el último minuto de una semifinal y que le dio el paso a su equipo a la gran final del fútbol manito.  Simplemente observen y escuchen el emocionante relato.



7. DE CAPITÁN, A TUZO DE ÉPOCA EN PACHUCA:

Muchos torneos de Conmebol han disputado equipos mexicanos en condición de invitados, grandes de ese país como Chivas o Cruz Azul han llegado a disputar finales de Copa Libertadores, pero las han perdido.  América de México, tuvo la oportunidad de levantar la Copa Sudamericana contra Arsenal de Argentina pero también falló.  Solamente un club manito ha logrado levantar un título continental organizado por Suramérica, ese fue el Pachuca capitaneado por "El Cóndor" como lo apodaron y más lo conocían en México a Miguel Calero, que dejó para la historia la consecución por parte de los tuzos de la Copa Sudamericana del año 2006, en cancha de Colo Colo de Chile.




Fue un sencillo, corto, pero sentido homenaje a parte de la obra de Miguel Calero.


Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell





martes, 4 de diciembre de 2012

LOS OCHO DE COLOMBIA ESTÁN VIVOS

No es la liga más competitiva, pero el hecho de tener a falta de dos jornadas a los ocho semifinalistas con vida, invita a emocionarse con nuestro fútbol.



Cuando parecía que después de jugarse la cuarta fecha de los cuadrangulares semifinales en Colombia, ya estarían eliminados algunos equipos, hoy la tabla de posiciones tanto del cuadrangular A como del B nos muestra que a falta de dos partidos, los ocho equipos que se disputan el paso a la gran final del torneo finalización, todavía tienen opciones de clasificar y por lo tanto la quinta fecha a disputarse entre miércoles y jueves será suprémamente atractiva, lo que invita a que la afición responda a las expectativas y llene los cuatro estadios en donde se disputarán los encuentros.

Foto tomada de www.futbolred.com
Empecemos analizando el último partido que se disputó anoche en el Atanasio Girardot de Medellín entre Nacional e Itagüí.  Era un partido de vida o muerte - como todos los que le quedan -  para el verde de la montaña, que de no conseguir la victoria se hubiese despedido anticipadamente de la fiesta de fin de año.  A estas alturas difícilmente el cuadro de Juan Carlos Osorio va a poder enamorar a la hinchada con su fútbol, que no es el que al simpatizante verdolaga le gusta, pero tenía que sacar la victoria y lo hizo con un gol de Luis Fernando Mosquera que aprovechó un pase filtrado de Macnelly Torres, para poner el único gol del partido al minuto 29.  Lo hizo sufriendo como durante todo el semestre en su casa, pero aferrándose a lo único que le queda, el resultado.  Para las águilas doradas era ganar y ser líder o como le sucedió, perder y quedar último del cuadrangular B con cuatro puntos y dependiendo de otros resultados para llegar a la gran final.

Foto tomada de www.futbolred.com
 El Deportivo Independiente Medellín, líder del grupo B, el domingo en la noche sacó una importantísima victoria frente a la Equidad en un partido aburrido en el que el DIM atacó porque no le quedaba de otra y en el que el cuadro asegurador fiel a su estilo, cerró líneas, no dejó jugar y se acordó de ir por el resultado cuando William Zapata al minuto 76 hizo el gol que dejó al poderoso en lo más alto de su zona de cara al clásico del jueves contra Nacional.

Más temprano en la jornada dominical, Millonarios saltaba a la gramilla del Campín a confirmar que el capítulo de la eliminación en la sudamericana era cuestión superada y que con los mismos argumentos futbolísticos que le dieron el liderato de la fase regular, iba a vencer al Deportivo Pasto para ponerse segundo del cuadrangular A, tan solo a un punto del Junior, que más temprano había empatado en su casa contra Tolima y lo hizo con un gol del discutido pero siempre luchador Wilberto Cosme al minuto 41, después de aprovechar un momumental pase de más de 40m de Mayer Candelo, que lo puso pie a mano contra el gran arquero Cuadrado, para que los más de 30 mil asistentes al coloso de la 57 celebrarán lo que sería el tanto definitivo del partido.

foto tomada de www.millonarios.com.co
El cuadro embajador tiene dos cosas para destacar; en lo táctico es un equipo que propone juego de ataque, produce una gran cantidad de llegadas al arco rival, utiliza bien los extremos de la cancha y constantemente deja en posición de gol a sus delanteros (si estos últimos aprovecharan todas las que les quedan, Millos de lejos cabalgaría este cuadrangular), el segundo aspecto a resaltar es su hinchada, en tres partidos que disputó la semana pasada en Bogotá, metió poco más de 90 mil personas, si bien los que juegan son los 22 que están en cancha, para un jugador de fútbol debe ser motivante ver que la hinchada acompaña masivamente más allá de los resultados.  


Por último, hay que resaltar el muy buen partido que en el Metropolitano de Barranquilla disputaron Junior y Deportes Tolima, sin duda el mejor encuentro de la jornada.  El cuadro tiburón como lo hace habitualmente en su casa, buscando llevarse por delante al cuadro rival, con un Giovanni Hernández que anda en un nivel superlativo y que acompañado por Vladimir, Teo y Luis Carlos Ruiz (reemplazante de Dayro Moreno),  pone en jaque a cualquier defensa.

foto tomada de www.futbolred.com
Y un Tolima, que después de la decepción a mitad de semana contra Millonarios, fue a Barranquilla decidido a llevarse los tres puntos y vaya si le faltó poco para hacerlo, pues encontraba el gol a los 73 minutos con un derechazo de Charles Monsalvo que dejó sin opciones a Viera y sólo permitió que se le escapara la victoria faltando seis minutos para finalizar el partido cuando en una desconcentración defensiva, el lateral Iván Vélez, ponía el empate para los dirigidos por "Cheché" Hernández, que en la última jugada del partido pudieron llevarse el triunfo en una jugada en la que Hernández no pudo definir un mano a mano contra Antony Silva.

Así las cosas, no se puede saber a ciencia cierta quienes serán los finalistas de la Liga Postobón II, por ahora la primera opción es para Junior y Medellín, líderes en sus grupos, pero equipos como Millonarios, Equidad y Nacional dependen de sus propios resultados para clasificar y difícilmente se conocerán los nombres de los dos aspirantes al título antes de la última fecha.  


Por Javier Carbonell.
@xaviercarbonell


domingo, 2 de diciembre de 2012

CUANDO TE SIENTES MENOS...

No importa que la tabla diga que has hecho mejor campaña, cuando te sientes menos, eso se refleja en la cancha.

Ayer el Atlético de Madrid, a pesar de llegar con ocho puntos de ventaja sobre el Real Madrid, de tener en su haber esta temporada once victorias, un empate y una derrota que lo ubicaba con 34 puntos a tan solo tres  del todopoderoso Barcelona, configurando así su mejor inicio de Liga en toda su historia y de contar con el mejor 9 del mundo en cancha, no pudo superar su complejo de inferioridad contra ese equipo al que hace trece años no vence y frente al que ayer en un clásico pálido para los dirigidos por Simeone, sucumbió por un 2 - 0 contundente y que de no ser por el larguero que en dos ocasiones le negó el gol a CR7, fácilmente hubiese terminado en una goleada como las que habitualmente el Madrid le encaja a sus vecinos del barrio Manzanares cada vez que se encuentran, ya sea en el Bernabeu o en el Calderón.

Imagen tomada de http://planetadeporte.net/
El Atleti, como le dicen sus hinchas, no pudo con el peso de la historia y los fantasmas que lo rodean cada vez que tiene que enfrentar al equipo merengue, pudieron más que la ubicación en la tabla de posiciones y el presente de cada uno.  Era la oportunidad perfecta para tomar el relevo y decir presente en la lucha por el título de liga, era la noche ideal para confirmar que la liga era de dos, pero que el segundo en discordia ya no era el Madrid sino el colchonero. Nada de eso ocurrió y como desde 1999, al final de los 90 minutos los que celebraron -como de costumbre-  fueron los madridistas, que sobre el terreno de juego confirmaron quién es el único equipo capaz de pelearle de igual a igual al Barsa el título y que demostraron sentirse tan superiores al Atlético como la historia lo confirma.

El equipo de Falcao, al que ayer no le llegó una pelota clara para gol, debe seguir trabajando como lo ha hecho durante el inicio de temporada, seguramente así asegurará entrada a Liga de Campeones para el próximo año y se confirmará como el mejor de los terrestres en una liga donde coexisten dos equipos de otro mundo.  Pero algún día tendrá que saltar a la cancha, quitarse el complejo de inferioridad que lo embarga frente a su eterno rival y ganarle, es un proceso largo y como quedó demostrado ayer, se necesita un poco más que buen presente para tumbar la barrera y creerse el cuento. 

Cuando te sientes menos, eso se refleja en la cancha.

Por Javier Carbonell


¿FINAL NACIONAL VS MILLONARIOS?


Se avecina la cuarta fecha de los cuadrangulares y la situación de dos de los grandes de este país es muy complicada con miras a la clasificación a la gran final. Nacional y Millonarios suman tan solo tres puntos en igual número de partidos y están obligados a sumar nueve puntos de nueve posibles, para poder disputar el título del finalización.


Por las toldas verdolagas el problema ya es pandémico y parece que este año no se resolvió, el técnico nunca encontró un once base y por consiguiente tampoco un estilo definido de juego, sumándole a lo anterior un problema aún peor, la enorme dificultad para ganar en condición de local, nefasto dato si se tiene en cuenta que los próximos tres partidos los disputará en el Atanasio Girardot. 

Por el lado azul, la doble competencia, que terminó el jueves con la eliminación de la sudamericana, puede costarle caro al equipo embajador que tendrá primero que olvidar la fatal noche del 29 de noviembre y retomar el paso triunfal el domingo contra Pasto en Bogotá, para después viajar a Ibagué a sacar tres puntos y cerrar en un partido a muerte contra Junior en casa. Difícil misión, no por lo mostrado hasta ahora en lo futbolístico, pero si desde lo anímico y lo mental, ya que la hinchada exige la 14 y hay que lograr un 100% de rendimiento en la recta final de los cuadrangulares.

Así las cosas, las posibilidades de ver una final soñada por las dos hinchadas son muy lejanas, pero desde que la matemática lo avale, aún se puede aspirar a presenciarla.


Por Javier Carbonell.